Las vacaciones antes de internet: ¿Mejor o peor que ahora?

 19/09/2019      por Carlos Manuel Cebrián Pardo

La tecnología está avanzando a grandes pasos en muchos aspectos de nuestra vida diaria. En los últimos diez años hemos logrado objetivos que eran absolutamente inimaginables hasta hace veinte años. Entre las revoluciones más extendidas y exitosas están los smartphones y las redes sociales, probablemente dos de las nuevas realidades que están haciendo del mundo un lugar diferente, todavía no podemos decretar si fue mejor antes, con más libertad y menos comodidad, o ahora, con tanta, tal vez demasiada información, a punto que casi llega a agobiarnos. Probablemente cadauno tenga un punto de vista diferente sobre cuán útil puede ser la red, sobre todo si utilizada en gran medida hacia el mundo de las redes sociales.

parking zaragoza aeropuerto

Veamos entonces cómo la tecnología ha cambiado y está cambiando nuestra vida cotidiana, incluso si la comparación puede parecer forzada, seguro que muchos recordarán esas situaciones a veces un poco incomodas, en las que pedir indicaciones significaba establecer un contacto verbal que a menudo se convertía en una entrevista, en muchos casos se nos olvidaba la información recibida y había que volver a preguntar, además no siempre las direcciones proporcionadas eran claras ni tampoco correctas. La situación más típica en la que esta escena se producía con mayor frecuencia eran las vacaciones. Donde si no viajabas con un gigantesco mapa, tenías que confiar en las direcciones de los lugareños, que a veces eran poco precisas, otras veces totalmente incomprensibles.

De agencias de viajes a TripAdvisor

Para los nacidos en los ‘90 ya es un milagro que sepan lo que son, o mejor dicho, lo que eran las agencia de viajes. Antes proporcionaban un servicio que ahora casi no tiene sentido, dado que todo el mundo tiene acceso a la web y puede reservar sus vacaciones cuando y como prefiere. Veamos entonces como ha cambiado la manera de reservar y de disfrutar de las vacaciones respeto a cuando no había internet.

Seguramente las vacaciones de antes tenían menos organización y más aventura que ahora, había muchas variables para controlar y a menudo lo único que se podía hacer era confiar en la suerte. Lo tipico era elegir el hotel o el camping siguiendo las recomendaciones de un amigo o familiar que había estado allí el año anterior, los viajes solían ser en automóvil, ya que las aerolíneas de bajo costo comenzaran su conquista de sector turístico unos años más tarde. El parking se encontraba después de colas interminables, si querías un aparcamiento vigilado, te costaba casi como lo que gastabas en el hotel, mientras si optabas por un parking desatendido, siempre que lo encontrabas, pasabas todas las vacaciones con el temor de no volver a encontrar el automóvil, o de encontrarlo con alguna sorpresa bastante desagradables como el coche sobre ladrillos o la radio desaparecida, algo que afortunadamente ha ido disminuyendo con los años y con las medidas de seguridad tanto en los coches cuanto en los aparcamientos.

Gracias a la información de la web, hoy las vacaciones son más fáciles de encontrar y al mismo tiempo más complejas de organizar. Si antes la elección del destino caía entre unos pocos lugares muy típicos, casi siempre recomendados por amigos, ahora el problema se ha puesto al revés hasta el punto de que no sabemos qué oferta elegir entre los miles de destinos anunciados por sitios web y portales de ofertas de bajo costo. Aparcar en el aeropuerto hasta hace unos años era una verdadera aventura, había que llegar al aeropuerto muy temprano, para que no se agotaran las pocas plazas disponibles, luego había que dar mil vueltas para encontrar una plaza de parking muy a menudo desatendida y sin ninguna supervisión. Ahora por suerte han llegado las webs como MyParking que permiten reservar el parking directamente en línea, además se puede elegir el lugar exacto donde dejar nuestro automóvil. A través de estas páginas web es posible aparcar gastando poco en todos los aeropuertos, así como en puertos, estaciones y centros urbanos. En muchos casos, también es posible disfrutar de servicios adicionales como el servicio de aparcacoches y el lavado de coche durante nuestra ausencia.

Continuamos nuestras vacaciones imaginarias, comparando la época anterior a internet con la de hoy, para llegar a la cuestión que probablemente ha revolucionado la forma de interactuar de las nuevas generaciones, es decir la socialización. No hace falta un sociólogo para comprender cómo ha cambiado en las últimas décadas, la forma en que las personas interactúan entre sí, sobre todo entre los más jóvenes. Antes el contacto humano era diferente, cuando todavía no había Facebook, Instagram o Tinder, las personas se conocían espontáneamente, a lo mejor con un poco de vergüenza, pero casi siempre se terminaba haciendo nuevos amigos. Si pensamos en cómo ha cambiado la forma de conocerse en los últimos veinte o treinta años, puede parecer que haya pasado más de un siglo. Si antes, para ir al extranjero hacía falta el diccionario o un traductor, ahora hay lugares turísticos donde un extranjero puede comprar, recibir información turística, viajar, buscar restaurantes y hoteles sin siquiera pronunciar una palabra, gracias a la tecnología.

La revolución tecnológica de los últimos años ha significado grandes cambios en las interacciones entre las personas. Entre las nuevas tendencias que han ido evolucionando junto con la tecnología no podemos olvidar los pasatiempos típicos de las vacaciones. Antes de internet, los días en la playa estaban marcados con resolver crucigramas, leer libros, jugar a las cartas y al tenis playa. En muchas playas notamos cómo los más jóvenes han perdido estos pequeños placeres, pues para ellos la forma más común de relajarse durante las vacaciones parece ser la misma que se usa en la vida cotidiana, es decir, con los ojos proyectados en la pantalla del teléfono móvil, esperando que los amigos les contesten al Whatsapp o que les pongan un Like a la última foto subida en Instagram. Para ir al restaurante antes de Internet, se pedía la opinión de un amigo que ya había comido allí, ahora esto lo hacen TripAdvisor y todas las webs dedicadas a las reseñas de locales y hoteles.

Famosos, influencers y vacaciones de lujo

Como cada verano, el desfile de famosos en vacaciones ha tenido lugar entre playas, yates y discotecas de lujo de Marbella, Ibiza, Mallorca, etc . Baleares, como siempre, es el destino más apreciado entre los famosos, así como las otras islas mediterráneas cuales Cerdeña y las islas griegas de Mykonos, Corfú y Santorini. Las fotos en las redes sociales de nuestras celebridades mientras disfrutan de las vacaciones en esos lugares de ensueño hacen que muchos seguidores quieran emular las hazañas de sus estrellas favoritas. A pesar de la extraordinaria diferencia de presupuesto entre vips y “influencers” hace que estos últimos hayan tenido que arreglárselas lo mejor que han podido para parecer exclusivos a los ojos de sus followers. Parece que la clave para aumentar el número de seguidores sea ostentar éxito, riqueza y mucho lujo. Como si el objetivo de los influencers y de los que intentan serlo sea despertar la envidia de la mayoría de los usuarios que no pueden permitirse una vacaciones tan maravillosas .

Viendo estos ejemplos en las redes sociales, muchos jóvenes podrían llegar a creer que el éxito y el dinero sean dos elementos inseparables, ya que ven a sus ídolos del fútbol o del cine disfrutando de momentos despreocupados en lugares donde el acceso debe valer una verdadera pasta. Lo típico en verano son las fotos de famosos mientras descansan en suite de cinco estrellas, o mientras toman el sol a bordo de yates que parecen mini cruceros. Para seguir el rollo de los “famosos de verdad” muchos influencer han tenido que recurrir a la novedosa estrategia del «fake selfie» es decir una foto en un lugar donde esa persona en realidad no tendría ni siquiera acceso, a no ser que corrompa el conserje para que le deje subir nada más para sacar un par de fotos. Eso parece lo que han hecho varios aspirantes influencers que durante el verano han estado subiendo fotos desde lugares muy exclusivos como hoteles, restaurantes y a veces yates.

Aquellos que no han conseguido esos favores para acrecer su fama, han tenido que pagar de su bolsillo sus locations, tal vez con una pequeña ayuda de algunos patrocinadores, generalmente marcas de ropa, joyas y accesorios. En Estados Unidos ha habido casos de jóvenes que casi se endeudan para pagar una noche en hoteles de ultra lujo, con el fin de atraer unos pocos cientos de “me gusta”. Desde Italia viene la noticia de una joven influencer que después de una cena en un restaurante de renombre, con obviamente un montón de fotos a todos los platos, pretendía irse sin pagar, en cuanto teniendo más de tresmil followers, su presencia habría hecho una enorme publicidad al restaurante, lástima que el propietario no estuviera de acuerdo con esa forma de patrocinio improvisado.

Así aspectos positivos y negativos de la tecnología durante nuestras vacaciones. Para la mayoría de los que superan los cuarenta años es más bien el momento para alejarse de todo, volver a estar en contacto con la naturaleza y descansar. En cambio para los adolescentes y los veinteañeros es el momento perfecto para perfeccionar sus perfiles en las redes sociales a través de los selfies. Cadauno a su rutina, por rara que pueda parecer a los ojos de los demás.

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